sábado, 31 de octubre de 2020

Harry Houdini


Harry Houdini (Budapest, Imperio austrohúngaro; 24 de marzo de 1874-Detroit, Míchigan; 31 de octubre de 1926), de nombre verdadero Erik Weisz​ (cambiado después por Erich Weiss al emigrar a Estados Unidos), fue un ilusionista y escapista austrohúngaro nacionalizado estadounidense.

Para ayudar a su familia, Erich empezó a trabajar desde muy pequeño. A la edad de ocho años vendía periódicos y lustraba zapatos en las calles. Sin pretenderlo, su padre abriría las puertas de la magia al pequeño Erich cuando lo llevó a ver el espectáculo del doctor Lynn, un mago itinerante. Quedó tan impresionado que a la edad de nueve años, Erich y sus amigos del barrio formaron una pequeña compañía de circo, en la que él actuaría por primera vez ante un público el 28 de octubre de 1883 con el nombre de Ehrich, el Príncipe del Aire, donde actuó como contorsionista y trapecista.

Primero llamó la atención en Vaudeville en los Estados Unidos y luego como "Harry 'Handcuff' Houdini", en una gira por Europa, donde desafió a las fuerzas policiales a mantenerlo en prisión. Pronto amplió su repertorio para incluir cadenas, cuerdas colgando de rascacielos, camisas de fuerza bajo el agua y tener que escapar y contener la respiración dentro de una lata de leche sellada con agua.

La biografía de Harry Houdini, uno de los magos más famosos de la historia, está cubierta por un velo de misterio y leyenda que él mismo se encargó de alimentar. La versión oficial certifica que Houdini murió el 31 de octubre de 1926 tras sufrir una peritonitis, pero años más tarde empezó a circular, de manera no confirmada, una historia que sugería que el famoso mago habría muerto intentando realizar uno de sus trucos más peligrosos.

A pesar de que nadie puede contar hoy en día cómo era un espectáculo de Houdini en directo, los recuerdos de sus hazañas se encuentran aún muy vivos en la memoria de la historia. El mago húngaro era un ilusionista de gran talento que supo crear un personaje cargado de misticismo y misterio, y rodear sus espectáculos con un halo de intriga que mantenía al espectador completamente fascinado. En la actualidad, sus trucos de escapismo son admirados y copiados por expertos de todo el mundo.

Un reto mortal

A pesar de los riesgos que corría Houdini en sus números de escapismo, la muerte no le sobrevino al no poder quitarse las esposas en una de sus actuaciones, como cuenta la leyenda. Al parecer, en octubre de 1926, unos estudiantes universitarios se dirigieron a él mientras descansaba tras haber terminado uno de sus espectáculos. Uno de ellos le retó a recibir unos cuantos golpes en el abdomen para comprobar si su resistencia física era tan grande como se decía. El mago aceptó sin miedo. Sin embargo, antes de que estuviera preparado para ello, recibió un primer puñetazo muy fuerte de un estudiante canadiense llamado Joselyn Gordon Whitehead, del que se dijo que había sido una estrella del boxeo en su universidad. La historia cuenta que, si bien Houdini aguantó el envite como el buen actor que era, estos golpes le provocaron una rotura del apéndice, el cual, al parecer, ya tenía inflamado. Cabe la posibilidad de que, simplemente, al recibir los golpes estos convirtieran su apendicitis en una peritonitis.


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