martes, 27 de octubre de 2020

Cuarto y quinto intento de Tomás de demostrar la existencia de Dios

 


El cuarto intento: Tomás planteó su siguiente argumento adoptando un cariz más platónico. Para que las cosas sean verdaderas, grandiosas, nobles, o lo que sea, dice, debe existir otra cosa que sea «más verdadera, más grandiosa, más noble, etcetera»; «ya que, como dice Aristóteles, las cosas más verdaderas tienen más ser… Así, hay algo que es la causa de la existencia, la bondad, y cualquier otra perfección en todas las cosas, y…».


Y en el quinto intento indico:
Finalmente, considera la idea, también aristotélica, de que las cosas han sido diseñadas y parecen tener una función o «fin», como una flecha que vuela en cierta dirección porque el arquero así la ha dirigido. «Vemos que algunas cosas que no tienen cognición, como los cuerpos naturales, tienden a un fin, como se deduce del hecho de que siempre (o, por lo menos, habitualmente) actúan de la misma manera, y no por accidente, sino porque así están diseñadas. Las cosas que no tienen la capacidad del conocimiento tienden a un objetivo, sin embargo, siempre y cuando estén guiadas en esa dirección por algún ser cognoscente y comprensivo, como en el caso de una flecha y su arquero». Así pues, debe existir algún ser inteligente por el cual todas las cosas naturales se ordenan al fin que les corresponde, y a este ser lo llamamos «Dios».

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