jueves, 3 de junio de 2021

La oración de petición


Desde un punto de vista Católico o Cristiano en general, se nos enseña a rezar o a orar, algunos dicen que no es lo mismo rezar que orar, pero, aquí no vamos a caer en problemas semánticos. Vamos a hablar de la oración de petición.

El principal problema que se presenta cuando la oración se realiza para pedir algo, es que plantea la cuestión de la existencia y de la naturaleza de Dios. Si una persona reza para que algo suceda, es razonable querer saber si ocurrió o no, lo solicitado.
• Si ocurrió, ¿fue como resultado del rezo o hubiera ocurrido de todas maneras?
• Si no ocurrió, fue porque el acto de rezar no se hizo correctamente y sí que hubiera tenido lugar en caso de que se hubiera rezado en la manera apropiada?, es que no hay un Dios que escuche tales oraciones?, es posible que, aun existiendo un Dios y el rezo se hiciera correctamente, a Dios no le gustaba aquello que pedía esa persona? (esta ultima opción es el origen de la expresión: «Los caminos de Dios son inescrutables).

Pero aquí se presenta un dilema moral y metafísico: Si Dios es sabio, justo y omnipotente, entonces es capaz de saber y de hacer lo que es mejor en cada situación.

Por tanto, pedir a Dios algo que nunca haría sin que se lo dijéramos implica que estamos solicitándole una cosa injusta o desaconsejable.

El simple hecho de creer en un Dios sabio, justo y omnipotente significa automáticamente que todas las  oraciones para pedirle algo son innecesarias.

Decir que una oración ha sido escuchada implica que la intención de Dios ha sido modificada, lo que significa que Dios originalmente no iba a actuar de manera sabia o justa, o bien que lo que va a hacer ahora no es ni sabio ni justo.

Para evitar dichos problemas, un creyente asegurará que el propósito de su oración no es hacer cambiar de opinión a Dios, sino simplemente el recordarse a si mismo una serie de aspectos cruciales que debe tener en cuenta, es decir, poner la propia mente a la altura de Dios, mas que intentar poner la mente de Dios a nuestra altura. Si fuera así, la oración de petición, aún siendo útil desde el punto de vista psicológico y religioso, carecería de sentido.

Lo más importante es preguntarse que es lo que esta haciendo realmente la persona que reza. Si a una persona que cree en la oración le planteamos la pregunta: piensas que puedes hacer cambiar de opinión a Dios?,  estaremos creando el contexto adecuado para el tema de la existencia de Dios y su poder, sabiduría y justicia porque los argumentos filosóficos sobre este tipo de cosas provienen y tienen sus raíces en la experiencia de las personas que rezan.

Feliz jueves...

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